si bien yo soy el instigador
y tú mi receptora,
hoy cambiaremos de papeles.
arrójate sobre mí,
enreda tu lengua en mi oído
y sacude mis huesos con placer.
que tu pelo acaricie mi pecho
y desármame la razón allá bajo tu ombligo.
quémame.
usa tu saliva como gasolina,
ráspame una chispa con tus uñas,
y convierte mi ayer en cenizas.