ahora, en extraño respeto a la antigua tradición de thanksgiving, no he hecho nada con respecto a la labor musical. como no puedo cantar, inmovilizada la garganta por el abominable virus, me he dedicado a la procrastination. me escudaré en el hecho de que la mayoría de genios también "desperdiciaban" el tiempo a diestra y siniestra. un día bien trabajado está separado del siguiente por 30-40 de inactividad. quiero sanar...
aunque ahorita algo ando sentido por las cosas que hice mal, las lecciones que me he demorado media década en aprender, el tiempo que se ha derramado como la leche del refrán, debo calmarme y pensar en otra cosa. hace una semana exactamente, estaba desamparado, sin libertad, y bien triqueado. doy gracias porque todo no pasó más de una simple anécdota...
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